Ads 468x60px

Push your language´s flag to translate this website

Catalá Galego Português English French German Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

El matriarcado. Un mito antropológico




Representación de Diosa-Madre



Hace unos meses asistí a un curso sobre Políticas de Igualdad. Mi perplejidad se hizo patente cuando escuchaba hablar del patriarcado como contraposición a un supuesto y anterior matriarcado tomado como real (que habría existido realmente) y cómo esa tesis era aceptada como buena por muchos de los asistentes. Si uno intenta indagar seriamente en el tema se dará cuenta de que el matriarcado no existió de forma real sino que es un mito antropológico (creado por algunos teóricos de la antropología por sus deducciones pero que nunca llegó a existir en la práctica). Para adentrarnos en el supuesto matriarcado o gobierno de las mujeres en la sociedad, en algún momento y en algún lugar de nuestra humanidad hemos de recurrir a la Antropología y a la segunda mitad del siglo XIX.

En el siglo XIX la Antropología incluía un amplio campo de estudio desde la paleontología del cuaternario al folclore europeo, pasando por el estudio comparado de los pueblos aborígenes. En su segunda mitad se desarrollaron los llamados “evolucionismos”. El campo de estudio era el mencionado anteriormente pero el enfoque teórico para afrontarlo partía de que así como las especies evolucionaban de organismos sencillos a otros más complejos, las sociedades y las culturas de los humanos debían seguir el mismo proceso de evolución hasta producir estructuras complejas como su propia sociedad. El paso desde peces a reptiles, reptiles-aves y reptiles-mamíferos, primates superiores-homínidos y de la evolución de estos al hombre primitivo y de éste a las ciudades-estado (pasando por una evolución en sus creencias religiosas, en sus modelos sociales de gobierno con un inicial matriarcado en culturas de adoración a una diosa madre como las calcolíticas mediterráneas y de Oriente Próximo en oposición a una posterior evolución a tipos patriarcales que se darían en una amplísima zona donde se produjeron invasiones de indoeuropeos coincidiendo con la llegada de la Edad del Hierro; albergaría desde nuestra Península Iberia hasta el Indostán incluido), y de éstas a las civilizaciones hasta llegar a la actualidad.

Esa imagen que triunfó durante un tiempo en la historiografía no se sostiene desde hace unos 90 años (por la década de los años veinte del siglo XX). Rescatado quizá hace escasas décadas por grupos feministas a los que les encajaría genial un inicial gobierno de las mujeres en el que los hombres estarían subordinados por las armas, éstos se rebelarían contra ellas y ostentarían el poder subsumiendo a las féminas y desde entonces están conspirando para explotar y degradar al sexo femenino. Teoría disparatada cómo trataré de explicar a lo largo de estas líneas. Personalmente considero un error el enfoque de generar una guerra de sexos por mucho que hayan estado (que lo han estado y aún continúan en muchos aspectos) subyugadas las mujeres.
En un principio la Antropología se interesó por las mujeres casi exclusivamente por su importancia en los temas de parentesco, dentro de los que se incluye la polémica sobre si existió o no un sistema de organización social en el que las mujeres detentaran el poder.

Bachofen

Bachofen (1861), basándose en la mitología y en el derecho clásicos, sostiene la existencia de un matriarcado o ginecocracia y lo sitúa en un estadio de evolución humana anterior al patriarcado. Según el estudioso suizo, este matriarcado primitivo "se marchitó con el victorioso desarrollo" del patriarcado. Confunde “el gobierno de las mujeres” con la matrilinealidad o pertenencia exclusiva de la descendencia a la línea de la madre, como sucederá en los escritos de todos los antropólogos que, hasta Malinowski, sostendrán la existencia de un matriarcado primitivo.
Para Bachofen, la existencia de divinidades femeninas es prueba de que las mujeres dominaron la sociedad en algún momento de la historia porque, a su juicio, la tradición mítica refleja con fidelidad la realidad social y sus leyes.
Sin embargo, el culto a las diosas no implica necesariamente un estatus superior para las mujeres “de carne y hueso” y, mucho menos, que el poder estuviera en sus manos. Por el contrario, el culto a las divinidades femeninas puede interpretarse como una exaltación de las funciones reproductoras de las mujeres, fenómeno éste que se produce en el orden patriarcal que considera a las mujeres en tanto productoras de hijos.

Podríamos interpretar estos mitos como un recurso patriarcal para justificar que el poder se halle en manos de los varones, porque, al fin y al cabo, ya lo tuvieron antes las mujeres. Los mitos que narran la existencia de matriarcados primitivos podrían funcionar como legitimadores del poder masculino porque, de acuerdo a estos relatos, si las mujeres perdieron su estatus y sus privilegios fue por no saber gobernar con diligencia y justicia. Así, algunos mitos amazónicos cuentan que los varones vivían subyugados a las mujeres, las cuales poseían peligrosas vaginas dentadas. Los hombres se liberaron de la opresión femenina al arrancarles a las mujeres los dientes de sus vaginas y convertirlas en penetrables, podríamos añadir. Otros mitos, como el letuama y el macuma narran que las mujeres poseían los saberes de la caza, la pesca y la fecundación hasta que los hombres se rebelaron y vencieron al matriarcado, embarazando a las mujeres.


El Matriarcado (Bachofen, 1861)


Otras pruebas, irrefutables para Bachofen, de que los matriarcados existieron son "el mayor culto ofrecido a la luna, más que al sol, la preferencia mostrada por la tierra concipiente más que por el mar fecundante, por el lado oscuro de la muerte en la naturaleza más que por el luminoso del ser, por los muertos más que por los vivos, por la tristeza, duelo o luto, más que por la alegría (..)". Sin embargo, debemos tener en cuenta que la atribución de características femeninas a la tierra, la luna, la noche y la muerte y la concepción del cielo el sol, el día y la vida como masculinos es propia de los sistemas patriarcales que establecen una jerarquía en la que lo feminizado de la Naturaleza es inferior, oscuro, misterioso y peligroso y lo masculinizado es superior, luminoso, claro y dador de vida.

El matriarcado aparece dibujado por nuestro autor como íntimamente ligado a lo religioso, a la religiosidad oscura y lírica que rodea la adoración de deidades femeninas porque "...siempre que la mujer está situada en la cumbre, tanto de la vida como en el culto, se preservará el misterio con todos los cuidados". Es el misterio que envuelve la religión ginecocéntrica el arma que usaron las mujeres para arrebatar el poder concedido por las leyes naturales al más fuerte con "...manos más débiles".

Este matriarcado primigenio habría sido derrocado por el patriarcado cuando los varones descubrieron la paternidad, es decir al conocer su contribución biológica a la reproducción de la especie, que se traduce en el encumbramiento del masculino sol como astro más poderoso y venerado. El autor explica este cambio de gobierno recurriendo a la Orestíada de Esquilo, donde se narra cómo el derecho paterno vence al derecho materno tras enfrentarse, porque según las palabras de Apolo en esta obra: "Del hijo no es la madre engendradora/ es nodriza tan sólo de la siembra/ que en ella sembró. Quien la fecunda/ ése es su engendrador (...).
Lewis Morgan

El evolucionista Lewis Morgan estudia a los matrilineales amerindios iroqueses, en los que creyó encontrar el prototipo de ciudad matriarcal a la que Bachofen se refería. La organización social de estos pueblos permite a las mujeres controlar la economía cuya base es la horticultura Pero no puede hablarse de matriarcado porque, como han demostrado investigaciones posteriores, los representantes políticos son única y exclusivamente varones, luego la capacidad de decidir sobre asuntos que conciernen a toda la sociedad está vetada para las mujeres.
Del mismo siglo y perteneciente a la misma escuela teórica que Morgan, Maine, con su libro Ancient Law, en el que no sigue un planteamiento evolucionista, afirma la prioridad histórica del patriarcado sobre el matriarcado. Basándose en el derecho romano y en la India antigua, Maine considera que la primera comunidad humana fue la de los parientes agnados o hermanos que cohabitan con sus mujeres y su descendencia, o dicho de otra forma, afirma que la primera familia fue de tipo extenso patrilocal.

Malinowski

El debate sobre la existencia del matriarcado se cierra con Malinowski (sobre los años 20 del siglo XX) que aclara la confusión evolucionista entre matriarcado y matrifocalidad (descendencia perteneciente a la línea materna de manera exclusiva y residencia del matrimonio en el lugar de nacimiento de la mujer). Aunque es cierto que en las sociedades con matrilinealidad o matrilocalidad (residencia del matrimonio en el lugar de nacimiento de la mujer) las mujeres disfrutan de un estatus más alto que en las sociedades patrilineales (con descendencia de pertenencia exclusiva a la línea materna) o patrilocales (con residencia del matrimonio en el lugar de origen del varón). Esto no significa que el poder lo detenten las mujeres. Ahora bien, no es lo mismo para una mujer ser “la extraña en casa de extraños”, como ocurre cuando prevalece el principio de patrilocalidad, que vivir en el asentamiento donde se crió y donde vive su familia. De la misma forma, es distinta la cantidad de poder que puede ejercer una mujer cuya descendencia pertenezca a su linaje que otra mujer cuyos hijos pertenezcan al varón. Sin embargo incluso en estos casos el poder lo acaba detentando el hermano de la mujer, el sobrino de la tía, pero sigue estando en manos de hombres las decisiones económico-sociales y a día de hoy sigue sin demostrarse un solo caso de matriarcado en el mundo (ni actual ni del pasado).

La polémica sobre la existencia del matriarcado se retomó con el surgimiento de la Antropología del género y, en la actualidad, algunos sectores del feminismo sostienen que “el gobierno de las mujeres” primigenio fue una realidad y no sólo un mito.Teniendo en cuenta que las sociedades recolectoras/cazadoras de las que hoy se tiene noticia no son ni siquiera igualitarias, el patriarcado o sistema en que los varones poseen mayor poder y autoridad parece presentarse como la forma organización social que ha acompañado a los humanos desde que lo son.




Gorila de lomo plateado (Macho Alfa)


Las especies evolutivamente más cercanas al “homo sapiens” que pueblan hoy nuestro planeta (gorilas, chimpancés y orangutanes), observaremos que su organización es patriarcal y nuestros orígenes no debieron ser muy distintos a su situación actual. No afirmo que el patriarcado se lleve en los genes y por tanto, sea inderrocable, sino que el sistema de organización social de los grandes simios que también son seres culturales y con cierta capacidad de abstracción (aunque desde mi punto de vista no son capaces de significar esa abstracción o el simbolismo) como el de todas las sociedades humanas conocidas, el patriarcado. Si se puede sostener que todas las sociedades humanas son patriarcales sin que ello implique esencialismo, no debe parecer un determinismo biológico indicar como dato significativo para la antropología que las sociedades de otros primates cercanos (los gorilas, por ejemplo tienen un cociente intelectual de 70, como los humanos con deficiencia mental leve) también son patriarcales. Como se ha podido comprobar para el fenómeno de la agresividad masculina, Naturaleza y Cultura se hallan en una continua relación de retroalimentación pero la Cultura tiene el peso determinante. Por lo tanto en practicamente todas las culturas conocidas se tengan estructuras patriarcales tiene más que ver con una estrategia adaptativa que no con la sumisión de la mujer a lo largo de la historia (aunque la realidad nos indica que han ido de la mano).





Opino como Marvin Harris cuando decía en el capítulo “El macho salvaje” de Vacas, cerdos, guerras y brujas aquello de que el sexo que controle la tecnología de la defensa y de la agresión para la autosupervivencia del grupo será quien domine. Y que yo sepa en todas las culturas del mundo siempre se ha otorgado este control al sexo masculino. Se podría esperar si las mujeres han controlado la educación de los niños/niñas que formaran niñas solidarias y agresivas a la par que niños tímidos, obedientes, trabajadores y recompensándoles por ser pasivos y no agresivos. Las mujeres monopolizarían la dirección de los grupos locales, serían las responsables de las relaciones chamánicas con los sobrenatural, Dios sería llamado ELLA y se esperaría que la forma de matrimonio ideal fuese la poliandria (con una sola mujer controlando los favores sexuales y económicos de varios hombres).

Pero la guerra es la que acaba con todas estas posibilidades y obliga por los enfrentamientos armados a generar varones feroces para garantizar la supervivencia de ese grupo. ¿Acabando con la guerra acabaremos con la creación educativa de individuos agresivos que ya no son necesarios para la superviviencia del grupo? ¿Para conseguir esto tendríamos que acabar con tantos comportamientos sociales en los que sin ser conscientes premiamos ese tipo de individuos y los legitimamos socialmente y consideramos bobos y pasmados precisamente a los no agresivos? ¿Qué tipo de hombre, en general acaban eligiendo o prefieren las mujeres como su pareja?¿Al agresivo-chulito que genera la dominación?¿Al pasivo-tímido que no genera problemas? ¿Qué opináis? No obstante, lo que está claro es que el matriarcado como tal no deja de ser un mito antropológico, rescatado recientemente.


Chema García

17 comentarios :

  1. Cuando las feministas hablan de un orden matriarcal previo al nuestro patriarcal no se refieren a un gobierno de las mujeres (eso sería una ginecocracia) sino a una sociedad fundada en otros valores. Si nos atenemos a esa definición de "matriarcado", entonces sí pudo haber existido un orden distinto.

    En la década de los noventa del siglo pasado se descubrió una etnia china (los Mosuo) que viven plenamente el ideal matriarcal. Su aislamiento geográfico ha impedido la divulgación de su existencia hasta bien recientemente. En su sociedad no existe ni el matrimonio ni la sociedad privada. Si Morgan y Engels hubieran sabido de su existencia, seguramente ya lo sabríamos.
    Respecto a los gorilas, sugiero el estudio del comportamiento de otros primates llamados bonobos, donde no domina el macho.
    Por lo demás, decir que nunca ha existido un orden no-patriarcal en el pasado es poco científico. Digamos que nos es imposible demostrar que haya existido una ginecocracia, con lo cual yo estaría totalmente de acuerdo... aunque eso ya es puesto en duda por los Mosuo.
    Un cordial saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. JORDI ((EN 1ER LUGAR,se tendría q entrar a definir muy bien los conceptos de "matriarcado", "ginecocracia", "gylania", "matrilinealidad", "matrifocalidad" (lo cual los 2 ultimos son factores del 1er concepto)y definir bien las desinencias de los 2 1eros conceptos- "-arcado"(del gr."archein")y "-cracia"(del gr."kratos").... entonces así saber q conceptos debería ir en cada sociedad antigua y establecer bien q sistema poseen los mosuo y los iroqueses (los mas estructurados y conocidos)......lo q si puedo decir es q la mujer en ninguna de estos conceptos ostenta el poder politico-militar y tambien el economico al mismo tiempo, pues fijate jordi q en las dos sociedades q anuncie atras el poder politico-militar es derogado a los hombres x lo tanto existe un poder general dividido,compartido. pero, en definitiva es eso lo q se deberia hacer (y lo q estoy haciendo yo en lo personal),definir bien tales conceptos, pues JORDI, no siempre se utilizan bien estos terminos y muchos lo utilizan erróneamente para referirse a soc. matri-lineales o -locales (PABLO-SAMILDANAIN@HOT)

      Eliminar
  2. Perdón, quise decir *propiedad privada.
    :)

    ResponderEliminar
  3. Gracias Jordi por darme a conocer la etnia china de los Mosou, que cómo bien dices es lo más parecido que existe o que se ha encontrado a "un matriarcado". No sabía de su existencia. Sin embargo al indagar un poco http://revolucionmatriarcal.blogspot.com/2010/01/los-mosuo-pros-y-contras-de-su-apertura.html te darás cuenta de cómo al final la autoridad política la dejan en manos de los hombres. Es cierto que tienen propiedad privada a nombre de las mujeres y que el apellido es el de la madre, pero la autoridad política reside (aunque sea de forma voluntaria) en el hombre qué es quien tiene la última palabra para dirimir un conflicto, para elegir las estrategias de supervivencia del grupo, lo que he expresado en el post como control de la tecnología de la defensa y de la agresión para la autosupervivencia del grupo y, cómo esto, no lo dominan, no tienen un poder real completo (matriarcado o gineicocracia). Este sistema ha sobrevivido gracias a su aislamiento como tu bien dices, y ojalá sobreviva todo lo posible, pero sin su aislamiento, me recuarda a las llamadas "sociedades igualitarias" que utilizaban el intercambio recíproco y el prestigio social para mantener un equilibrio, que prevalece precisamente por su aislamiento (en este caso eran islas de la Polinesia) y que cuando el aislamiento desaparece (por desgracia) este sistema de redistribución de los excedentes y donde los líderes mejor vistos son quienes trabajan más y mejor sus tierras y que invitan más y mejor a quienes dependen de ellos y en no mucho tiempo acaban adquiriendo el concepto de propiedad privada echando por tierra sus modelos de convivencia, a partir de la apropiación del mismo por parte de un cacique con la legitimación religiosa del contacto con lo sobrenatural. Por otro lado en los Mosou, el grueso de los trabajos recae en las mújeres (salvo el de la construcción de casas). Que se respete la figura materna y que el control del gasto resida en las mujeres (hoy en día haz una encuesta a ver quien tiene el control monetario de las familias a tu alrededor también saldrá que las mujeres); que se le tenga un respeto en demasía a las madres (y un poder de decisión real sobre dónde y cómo deben vivir sus hijos, su manutención y dónde morar incluso con 40 o 50 años; no hay más que echar un vistazo actualmente en la cotidianedad de familias sicialinas, griegas, mediterráneas en general donde aparentemente se le tiene un respeto casi culto a la madre, y sin embargo de forma latente se da un tipo de machismo en ocasiones brutal; no confundir como hizo Bachofen legitimación del poder (leerlo en el post), con poder real; ejemplo la reina de carnaval o de las fiestas de un pueblo o miss universo la legitimación del poder da a entender que el prestigio es para ellas, pero en la realidad es al revés, por que no se elige a esa reina o miss por valores humanos o de un prestigio social de la persona, sino por valores estéticos o de mero florero denigrando el papel de la mujer que sólo se cuenta con ella en las fiestas para ese tipo de farsas). Por lo tanto por todo lo expuesto no significa que los Mosou tengan una gineicocracia real (es decir un matriarcado, matriarcado=gineicocracia). Sin autoridad política y con el grueso de los trabajos realizados por las mujeres cuando sus maridos están jugando con los amigotes (por que serán los encargados de defender la supervivencia del grupo frente a ataques exteriores) no creo que a eso podamos llamarlo matriarcado, aunque realmente es lo más parecido que se ha encontrado. Tienes razón (que yo lo pensaba pero lo he expresado mal) en cuanto a qué no se haya demostrado no quiere decir que no haya existido o que no exista un matriarcado. Simplemente yo creo que las respuestas adaptativas hasta ahora no han dado lugar a ello (o sus huellas no las hemos encontrado) (to be continued...)

    ResponderEliminar
  4. En cuanto a tu reflexión inicial "sobre el orden matriarcal previo al patriarcal" del que hablan las feministas cómo tú también dices eso no se ha encontrado, que no quiere decir que los valores de los que hablan estén mal, sino que siempre se busca una legitimación en el pasado para hacer bueno los valores que pretendemos inculcar. Sin embargo los valores de igualdad son maravillosos y un deber moral individual llevarlos a la práctica (yo el primero con lo mío etcétera, etcétera) pero los de una supremacía impuesta de las mujeres sobre los hombres, yo no sólo no estoy de acuerdo con ello sino que encima me parece abusivo aceptar que cómo ese modelo (de supremacía de la mujer) se dio, (ya he expuesto que a los Mosou no los considero gineicocracia o matriarcado) debemos asumir una legitimación de una lucha por parte de algunas mujeres para volver a instaurar un modelo de convivencia semejante. Por lo demás esos valores feministas sobre el matriarcado si se utilizan para hacer comprender a muchos hombres y mujeres (en ellas sigue recayendo el grueso de la educación de sus hijos y son ellas las que transmiten los valores de los modelos patriarcales legitimando el machismo en muchos casos) que siguen con creencias de que los modelos patriarcales son los mejores o los únicos existentes me parece correcto (yo realizo mi crítica y condena más contundente hacia los modelos patriarcales tradicionales en los que se socializa a las mujeres para reproducir los esquemas de siempre y al final salga la conversación de una madre diciendo tu hija mía a fregar y tu hijo mio a ver la tele; cuestión que con casi toda seguridad se da en los Mosou; lo que cambia en los mosou son las historias de prestigio social con las que la madre convence a su hija para que le ayude a fregar y encima ellas creen que ostentan un poder real y muchas mujeres si no leen entre líneas pensarán que allí las mujeres tienen un poder real, pero ¿Realmente es así? En algunos aspectos sí pero en otro no, muy lejos del slogan sensacionalista de los Mosou una de las socidades matriarcales actuales). Mi alegato no es a la defensa de valores patriarcales (los cuales critico) sino a la defensa de valores igualitarios (igalitarios sí, matriarcales no). Sobre los bonobos, me parece un poco atrevida tu conclusión, es cierto el control de la agresividad de los machos a través de favores sexuales de las hembras para controlarla y minimizarla. Lo cual supone a la larga como el niño que si llora y grita más alto antes recibe la piruleta, con lo que al final el niño quiere más piruletas en menos tiempo. Lo mismo ocurre con los bonobos, si saben que eso les calma y se lo dan, su agresividad a la larga irá aumentando (eso no sale en los documentales de los bonobos). Aparte de eso creo que los bonobos como mamíferos primero y cómo primates superiores con instinto de territorialidad sí que dominan (por desgracia) a sus hembras. Es cierto por lo tanto como bien dices que han existido y existen órdenes no patriarcales (como bien dices con los Mosou), pero sigo afirmando que no ha existido ni existe un matriarcado. Y con gusto me retractaré si alguien me expone un caso diciendo lo contrario.
    Gracias Jordi por tu comentario. Saludos!!

    ResponderEliminar
  5. Hola Chema, gracias por la aclaración. Comprendo lo que quieres decir. El malentendido está en que cada uno puede comprender por "matriarcado" algo distinto (de ahí la importancia de aclarar en qué sentido cada uno usa los términos).

    Aunque son ellas exclusivamente quienes eligen al "alcalde", es cierto, los Mosuo no son una ginecocracia pura. No tenemos noticia de que haya existido jamás ninguna ginecocracia.

    Gracias por pasarte por mi blog. Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Gracias a tí por darme y a quien lea estas líneas, darnos por lo tanto la oportunidad de conocer un concepto sobre el matriarcado que está relacionado con cómo queremos que sea nuestra sociedad (y no el clásico de antropología al que yo apelaba)
    , con cómo queremos construir a partir de los valores matrísticos una auténtica sociedad igualitaria donde el bien social impere y no una dominación por parte de ningún sexo. Enhorabuena por tu blog, por que me parece una iniciativa interesante, atravida y revolucionaria cómo bien dices. Puntualmente hay premisas un poco idealistas que por eso mismo quizá no lleguen a materializarse nunca, lo cual no es óbice para que no se intente. La mujer y el hombre construimos socialmente la realidad en la que nos desenvolvemos y nuestra percepción de sí misma depende de nuestro trabajo diario y del empeño y lucha que pongamos por tratar de transformarla en algo mejor. Invito a qué conozcan tu blog y se empapen de esa revolución matriarcal en http://revolucionmatriarcal.blogspot.com/ Sin lugar a dudas en las sociedades del pasado (o en las actuales) en las que se plasman de forma práctica los valores matrísticos de lo que tú denominas "matriarcado" hay menos violencia, menos guerras, violaciones, atropellos de los derechos humanos y son datos a tener en cuenta para mejorar cualquier sociedad actual.

    ResponderEliminar
  7. en algunas tribus que sobreviven en colombia se da una especie de matriarcado, es una conducta funcional socialmente, debido a que las mujeres en la mayoria de los casos pasan a ser o son mujeres de todo un grupo. Cuando se casan hay una relacion de pareja, en algunos casos el marido decide hasta cuando es de su exclusividad, y tambien suele ser de una decision compartida, o cuando pasa cierto tiempo y la mujer no queda en embarazo,tambien se le suele ofrecer la mujer a un amigo o personaje importante que esta de visita con la complacencia de la mujer. en estos grupos se sabe quien la madre, pero la figura paterna en muchos casos no es importante y a los hombres de toda la tribu se les dice tio, o tronco,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Interesante documento para echarle un vistazo y sacar conclusiones propias. Gracias por el apunte!!

      Eliminar
  8. yo lo que creo es que antes de descatalogar completamente la idea o la posibilidad del matriarcado hay que ir más allá de Bachofen y estudiar otros autores que también enfocaron sus investigaciones en esta línea (Frazer, Briffault, Graves, Jung,Gimbutas, Ellen Harrison y algunos monumentos actuales como el de Baring&Cashford...). Al final llegas a la conclusión de que sí pudo ser posible otro tipo de organización social donde no se pueden simplificar tanto las cosas en la dicotomía poder femenino vs. poder masculino; una organización social que ideológicamente, por decirlo de alguna manera, ni siquiera tenía perfilada el concepto "poder". Este concpeto sí que ha sido inventado o perfilado por el patriarcado.
    Todo es cuestión de hacer equilibrios en el resbaladizo pavimento de las palabras y las definiciones... Matriarcado es un término que resulta insuficiente e impropio para englobar las culturas anteriores al patriarcado, es más adecuado pensar en términos de Gylania o matrismo. Os recomiendo este pequeño artículo que resume un poco todo lo que me es imposible abarcar en este comentario:
    http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1372806

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy completamente de acuerdo. Me gusta ese enfoque!!

      Eliminar
  9. Gracias Angie por el documento, tengo que leerlo con calma.
    Yo sigo prefiriendo usar la palabra "matriarcal", pero es algo puramente personal (ya ves, me gusta provocar, ja, ja) siguiendo a la antropóloga Peggy R.Sanday. Pero entiendo que otros prefieran hablar de gilania o matrística, en definitiva apunta en la misma dirección, la opuesta al patriarcalismo.
    Un cordial saludo de nuevo tambien para ti, Chema.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por darme a conocer esos conceptos que no conocía y esas líneas de investigación con las que se puede recoger estadios intermedios donde sí hay cotas de poder y que pueda quedar reflejado cómo bien mostráis. Un saludo!!

      Eliminar
  10. Buenas,

    Muy buen comentario y muy interesante el enfoque de Marvin Harris para definir que es lo esencial en este asunto del supuesto matriarcado.

    Creo que el matriarcado es un mito como el del unicornio o las sirenas: algo que carece de demostración científica. El socio de Karl Marx F. Engels fue popularizó este nuevo frente en sus interminables y nefastas teorías de la luchas de clases.
    Pretender que con la llegada de una ginecocracia las guerras y la violencia disminuirían es como creer en Papá Noél o los Reyes Magos, carece de ninguna base científica objetiva, ni teórica ni empírica, pensar así es dejar volar la fantasía o un simple anhelo de la voluntad.

    Quien dice que nunca se ha conocido de un orden no-patriarcal en el pasado habla de modo científico. Si queremos abordar el estado científico del asunto como que "de momento nos es imposible demostrar que haya existido jamás una ginecocracia", entonces tranquilamente podemos relegar la creencia en un antiguo matriarcado al ámbito de la mitología, al menos de momento, junto a sirenas y hadas.

    Creo que es muy importante al respecto del tema de su entrada el trabajo de Steven Goldberg, un verdadero experto en la materia. Los títulos de sus obras lo dicen todo y su lectura es muy interesante:

    The Inevitability of Patriarchy. New York: William Morrow and Company, 1973. (La inevitabilidad del Patriarcado)

    When Wish Replaces Thought: Why So Much of What You Believe Is False. Buffalo, New York: Promethius Books, 1991. (Cuando los Deseos Reemplazan al Pensamiento: Por Qué Gran Parte de lo Que Crees es Falso)

    Why Men Rule: A Theory of Male Dominance. Chicago, Illinois: Open Court Publishing Company, 1993. (Por qué gobiernan los hombres: Una teoría del dominio masculino).

    Fads and Fallacies in the Social Sciences (Tendencias y Falacias en las Ciencias Sociales)

    ResponderEliminar
  11. "De momento nos es imposible demostrar que haya existido jamás una sirena" aunque seguimos en ello... o cuando el deseo reemplaza al pensamiento, mal asunto.

    ResponderEliminar
  12. P. Ramhanicus muchas gracias por la información y por el comentario.

    ResponderEliminar
  13. El tema es que en el primer decenio del s XXI se han revisitado todos estos conceptos en el ámbito español y el ECOFEMINISMO ha llegado a descubrir verdades importantísimas para una nueva forma de afecto entre el género humano y la naturaleza toda, junto con sus hermanos menores, que no son menos por ello, los animales al que debemos cuidar y proteger. Hay muchos descubrimientos recientes como los de los monos BONOVOS que son una especie de monos que no nombrás en este texto. Estos monos son matrifocales y comparten el 96 o 98 % de los genes con nuestra especie. Son idénticos a los chimpancé, salvo que estos últimos son más competitivos. Los BONOVO dirimen sus conflictos con amor, afecto y sexo, continuamente priman el juego y los mimos. Valores heredados de la primera característica que observan los primatólogos: el cuidado de la cría. La cría es la prioridad en la sociedad de los BONOVO y por tanto deben protegerla y brindarle afecto. Este afecto lo aprenden de las madres más adultas y luego todo el grupo conserva este valor. Nosotros también podemos sentir incluso pensar en mundos hipotéticos. Tenemos mitos muy antiguos que hablan de la Edad de Oro, de un Paraíso en los primeros tiempos.... Si podemos imaginarlo y sentirlo es porque no es imposible. El feminismo no es igual al machismo. Por eso se ha descubierto que el matriarcado es una face de respuesta a la face patriarcal y que antes que el matriarcado existían sociedades ginocogrupales o matrifocales como las bonóvicas. Ausentes de jerarquía... algo así como plantea el anarquismo el mundo a-centrado a-gobernado a-jerárquico. Si se ha llevado como experiencia anarquista... no veo por qué no ha de ser factible.

    ResponderEliminar

Si te ha gustado dale un par de clicks a la publicidad en la barra lateral. Gracias por tu visita.