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Las elecciones griegas y el Crátilo de Sócrates ¿Hades igual a legislador?





En una noche histórica cómo ésta, en la que el país de la cuna de la civilización ha decidido en las urnas  quienes representarán su soberanía, quienes decidirán los designios tanto de los helenos, cómo de forma indirecta, el comportamiento de los mercados y por lo tanto de españoles, italianos, y un largo etcétera de ciudadanos de la Unión Europea que atravesamos una de las mayores crisis económicas que aquejan tanto nuestros sistemas económicos, financieros e incluso la forma de gobierno y representación que nuestros políticos llevan a cabo. 


Un problema que hasta chinos y estado-unidenses mantienen una interjección continua en sus rostros, mientras expectantes esperan a ver cómo se desenvuelven los acontecimientos. En estos momentos en los que los gobernantes de la Unión Europea y muchos analistas y contertulios invitados a los medios de comunicación más tradicionales se hinchan los carrillos intentando buscar un exagüe culpable, difuminado entre la masa de un pueblo que supuestamente ha vivido por encima de sus posibilidades, cuando los regentes, los que tenían la responsabilidad y sobre todo los mecanismos de control a su cargo, según sus constituciones y ordenamientos jurídicos y que han demostrado que no estaban a la altura de las circunstancias y mientras sus disputas maniqueas por ostentar un poder plutocrático se dividía entre supuestas ideologías decimonónicas que creen extemporáneas, cuando izquierdas y derechas carecen de sentido en un sistema capitalista globalizado dónde ya carecen de sentido desde hace lustros. 


Es precisamente en este momento cuando acudieron a mi mente unos textos de la propia Grecia clásica que se contextualizan poco después del año 407 antes de Cristo, en un diálogo del filósofo Sócrates, llamado cómo su maestro: Crátilo.


Busto de Sócrates. Museo del Louvre (París, Francia)


Diálogo Crátilo 403a-404b (fuente):

Σωκράτης._ τὸ δὲ Πλούτωνος, τοῦτο μὲν κατὰ τὴν τοῦ πλούτου δόσιν, ὅτι ἐκ τῆς γῆς κάτωθεν ἀνίεται ὁ πλοῦτος, ἐπωνομάσθη· ὁ δὲ “Ἅιδης”, οἱ πολλοὶ μέν μοι δοκοῦσιν ὑπολαμβάνειν τὸ αἰδὲς προσειρῆσθαι τῷ ὀνόματι τούτῳ, καὶ φοβούμενοι τὸ ὄνομα “Πλούτωνα” καλοῦσιν αὐτόν.

Ἑρμογένης._ σοὶ δὲ πῶς φαίνεται, ὦ Σώκρατης;

Σωκράτης._ πολλαχῇ ἔμοιγε δοκοῦσιν ἄνθρωποι διημαρτηκέναι περὶ τούτου τοῦ θεοῦ τῆς δυνάμεως καὶ φοβεῖσθαι αὐτὸν οὐκ ἄξιον <ὄν> ὅτι τε γάρ, ἐπειδὰν ἅπαξ τις ἡμῶν ἀποθάνῃ, ἀεὶ ἐκεῖ ἐστιν, φοβοῦνται, καὶ ὅτι ἡ ψυχὴ γυμνὴ τοῦ σώματος παρ᾿ἐκεῖνον ἀπέρχεται, καὶ τοῦτο πεφόβηνται· τὰ δ᾿ἐμοὶ δοκεῖ πάντα ἐς ταὐτόν τι συντείνεν, καὶ ἡ ἀρχὴ τοῦ θεοῦ καὶ τὸ ὄνομα.

Ἑρμογένης._ πῶς δή;

Σωκράτης._ ἐγώ σοι ἐρῶ ἅ γέ μοι φαίνεται. εἰπὲ γάρ μοι, δεσμὸς ζώῳ ὁτῳοῦν ὥστε μένειν ὁπουοῦν, πότερος ἰσχυρότερός ἐστιν, ἀνάγκη ἢ ἐπιθυμία;

Ἐρμογένης._ πολὺ διαφέρει, ὦ Σώκρατες, ἡ ἐπιθυμία.

Σωκράτης._ οἴει οὖν τὸν Ἅιδην οὐκ ἂν πολλοὺς ἐκφεύγειν, εἰ μὴ τῷ ἰσχυροτάτῳ δεσμῷ ἔδει τοὺς ἐκεῖσε ἰόντας ;

Ἑρμογένης._ δῆλα δή.

Σωκράτης._ ἐπιθυμία ἄρα τινὶ αὐτούς, ὡς ἔοικε, δεῖ, εἴπερ τῷ μεγίστῳ δεσμῷ δεῖ, καὶ οὐκ ἀνάγκη.

Ἑρμογένης._ φαίνεται.

Σωκράτης._ οὐκοῦν ἐπιθυμίαι αὖ πολλαί εἰσιν;

Ἑρμογένης._ ναί.

Σωκράτης._ τῇ μεγίστῃ ἄρα ἐπιθυμίᾳ τῶν ἐπιθυμιῶν δεὶ αὐτούς, εἴπερ μέλλει τῷ μεγίστῳ δεσμῷ κατέχειν.

Ἑρμογένης._ ναί.

Σωκράτης._ ἔστιν οὖν τις μείζων ἐπιθυμία ἤ ὅταν τίς τῷ συνὼν οἴηται δι᾿ἐκεῖνον ἔσεσθαι ἀμείνων ἀνήρ;

Ἑρμογένης._ μὰ δι᾿οὐδ᾿ὁπωστιοῦν, ὦ Σώκρατης .

Σωκράτης._ διὰ ταῦτα ἄρα φῶμεν, ὦ Ἑρμόγενης, οὐδένα δεῦρο ἐθελῆσαι ἀπελθεῖν τῶν ἐκεῖθεν, οὐδὲ αὐτὰς, τὰς Σειρῆνας, ἀλλὰ κατακεκηλῆσθαι ἐκείνας τε καὶ τοὺς ἄλλους πάντας· οὕτω καλούς τινας, ὡς ἔοικεν, ἐπίσταται λόγους λέγειν ὁ Ἅἰδης, καὶ ἔστιν, ὥς γ᾿ἐκ τοῦ λόγου τούτου, ὁ θεὸς [οὗτος] τέλεος σοφιστής τε καὶ μέγας εὐεργέτης τῶν παρ᾿αὐτῷ, ὅς γε καὶ τοῖς ἐνθάδε τοσαῦτα ἀγαθὰ ἀνίησιν· οὕτω πολλὰ αὐτῷ τὰ περιόντα ἐκεῖ ἐστιν, καὶ τὸν “Πλούτωνα” ἀπὸ τούτου ἔσχε τὸ ὄνομα. καὶ τὸ αὖ μὴ ἐθέλειν συνεῖναι τοῖς ἀνθρώποις ἔχουσι τὰ σώματα, ἀλλὰ τότε συγγίγνεσθαι, ἐπειδὰν ἡ ψυχὴ καθαρὰ ᾖ πάντων τῶν περὶ τὸ σῶμα κακὼν καὶ ἐπιθυμιῶν, οὐ φιλοσόφου δοκεῖ σοι εἶναι καὶ εὖ ἐντεθυμημένου ὅτι οὕτω μὲν ἂν κατέχοι αὐτοὺς δήσας τῇ περὶ ἀρετὴν ἐπιθυμίᾳ, ἔχοντας δὲ τὴν τοῦ σώματος πτοίησιν καὶ μάνίαν οὐδ᾿ ἂν ὁ Κρόνος δύναιτο ὁ πατὴρ συγκατέχειν αὐτῷ ἐν τοῖς δεσμοῖς δήσας τοῖς αὐτοῦ λεγομένοις;

Ἑρμογένης.- κινδυνεύεις τὶ λέγειν, ὦ Σώκρατες.

Σωκράτης._ καὶ τό γε ὄνομα ὁ “Ἅἰδης”, ὦ Ἑρμόγενες πολλοῦ δεῖ ἀπὸ τοῦ αἰδοῦς ἐπωνομάσθαι, ἀλλὰ πολὺ μᾶλλον ἀπὸ τοῦ πὰντα τὰ καλὰ εἰδέναι, ἀπὸ τούτου ὑπὸ τοῦ νομοθέτου “Ἅἰδης” ἐκλήθη.


Sócrates._ En cuanto al (nombre) de Plutón, éste fue designado debido a su donación de la riqueza, puesto que desde lo profundo de la tierra surge la riqueza. Y Hades, me parece que la mayoría cree que alude con este nombre a su aspecto invisible y, por temor, lo llaman Plutón.

Hermógenes._ ¿Y a ti qué te parece, Sócrates?
Sócrates._ A mi me parece que los hombres están completamente equivocados con relación al poder de este dios, y lo temen sin razón; pues temen que, nada más morir uno de nosotros se quede allí para siempre, y que el alma despojada del cuerpo acuda junto a aquél, también esto temen. Sin embargo, yo creo que todo confluye en lo mismo, tanto el poder del dios como su nombre.
Hermógenes._ ¿Cómo, pues?
Sócrates._ Te voy a decir lo que yo creo. Dime, una atadura en un ser vivo cualquiera de manera que lo retenga donde sea, ¿cuál es más fuerte, la necesidad o el deseo?

Hermógenes._ El deseo, con mucha diferencia, Sócrates.

Sócrates._ Entonces, ¿no crees que muchos escaparían de Hades, a no ser que él atara a los que van allí con la atadura más fuerte?


Hermoógenes._ Desde luego.
Sócrates._ Luego los ata, según parece, con el deseo, si es que los encadena con la mayor ligadura, y no con la necesidad.

Hermógenes._ Eso parece.

Sócrates._ Pero ¿no existen muchos deseos?

Hermógenes._ Sí.

Sócrates._ Entonces, los encadena con el mayor deseo de los deseos, si es que piensa retenerlos con la mayor ligadura.

Hermógenes._ Sí, sí.

Sócrates._ ¿Y hay un deseo más grande que cuando uno que vive con otro cree que gracias a ese otro va a ser un hombre mejor?

Hermógenes._ ¡Por Zeus, de ningún modo, Sócrates!

Sócrates._ Entonces, por esto, diremos, Hermógenes, que nadie de los de allí quiere regresar aquí, ¡ni siquiera las mismas sirenas!, sino que ellas y también todos los otros están hechizados; ¡tan hermosos son, según parece, los relatos que sabe contar Hades!; y es, según este razonamiento, el dios éste, un completo sofista y un gran benefactor de los que están junto a él, quien, además, a los de aquí tantos bienes provee, -tantos bienes son los que le rodean allí!. Y debido a esto recibió el nombre de Plutón. Por otra parte, el no querer convivir con los hombres mientras tienen cuerpo, sino únicamente convivir con ellos una vez que el alma quede limpia de todos los males y deseos del cuerpo, ¿no te parece que es propio de un filósofo y de quien ha meditado bien que así podría retenerlos encadenándolos con el deseo de virtud, pero mientras tengan la excitación y extravío del cuerpo, ni siquiera Cronos, su padre, podría retenerlos junto a él atándolos con las ligaduras que se dice lo ataron a él?.

Hermógenes._ Puede ser que tengas razón, Sócrates.

Sócrates._ Y el nombre “Hades”, Hermógenes, está muy lejos de designar a partir de lo invisible, sino que más bien a partir de saber todo lo bello; a partir de eso Hades recibió el nombre del legislador.

* * *

Pues bien, los hermosos relatos con los que se engaña a los ciudadanos, a los que alude ya en el siglo V a. de C., para denunciar bajo una apariencia de Hades a los legisladores, se mantendrán y aumentarán en el siglo XXI, también a través de PlutoV (Plutón, dios de las riquezas), en extraer, gracias a la aquiescencia de legisladores, gobernantes y banqueros, de los propios ciudadanos esos antojos, ese mayor de los deseos, esas riquezas crematísticas, esas necesidades ficticias en forma de créditos, de hipotecas, de operaciones bursátiles imposibles de mantener con el tiempo.

Europa, es una palabra griega, de origen semítico, de la raíz 'rb, que significa “ponerse el sol” (Occidente); irib en asirioereb en arameo, habiéndose propuesto la forma *'urūbā como la denominación original de las "tierras occidentales", tal vez ese "Poniente" que da título al último libro de versos del genial poeta Miguel Veyrat

Europa seguirá su curso. Los antiguos griegos creían que el mundo ya estaba ahí antes que ellos y cuando ellos desaparecieran, el mundo seguiría allí. Pues eso le ocurrirá a Europa, seguirá ahí; con todos sus desmanes creyéndose el ómphalous del cosmos. 

Ha sido testigo de múltiples e innumerables guerras, asaltos, robos, asesinatos, injusticias varias que nadie por mucho que traten, cómo dice Sócrates en el Crátilo, de infundir a través de unas leyes que de momento en España han concertado que las pensiones se reducirán en un 25% a partir de su puesta en marcha en 2021. Y eso significa que en vez de cobrar (una pensión media y si se ha cotizado, que con el paro que hay haber quien va cumplir todos los requisitos para ello) de 750 € al mes a 563 €. Y eso si no llevan a cabo más recortes que pululan en el ambiente.

Por lo tanto señores gobernantes y contertulios yo que nunca he pedido un crédito ni ninguna hipoteca, por favor dejen de decir que "todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades" y en vez de ello hagan algo por acabar con la aquiescencia que les caracteriza cuando la corrupción que existe en el sistema con miembros de sus propios partidos, llevándose a paraísos fiscales auténticas fortunas que en origen pertenecían al erario público, en vez de insinuar que no son más que "pobres gentes" que desviaron su rumbo, cuando de ellos y de todos ustedes ha dependido llegar a la situación actual. Si la justicia es ciega al menos que no sea sorda.

Chema García


"El estudiante de Salamanca" y la España de 2012





El Estudiante de Salamanca, es un poema de una gran belleza del genial e insigne escritor extremeño José de Espronceda. Allá por el año 1836 empezó a publicarlo por partes y en 1840 ya se vendía como obra completa. Es uno de los máximos exponentes del romanticismo español y cómo tal beberá de temáticas cómo el mito de Don Juan, el amor imposible, la mujer engañada y ofendida, la novia cadáver que vuelve para tomar su venganza.  Concretamente el mito de Don Juan que en 1844 publicara José Zorrilla con su "Don Juan Tenorio" y que tiene sus antecedentes en "El Burlador de Sevilla" (1630) adscrito a Tirso de Molina, así como, probablemente, un poema incompleto del mismo protagonista, "Don Juan", de Lord Byron.

En él, más o menos en su mitad (goza de 1704 versos), existen unas estrofas que contienen gran contemporaneidad. Aplicado al desamor, a la crisis, o a la falsa sensación de riqueza de un país que ahora se torna entre el bamboleo de unas olas tormentosas marcados por los mercados financieros y los especuladores externos e internos que nos devoran cual Don Juan de los Infiernos. Pero también,  en esta última estrofa nos avisa de los peligros que supone regodearnos en la desesperación y permanecer en esa situación sin buscar ninguna salida a la situación por mala que sea ésta. Los versos van del 856 al 869 y dicen tal que así:


¡Ay! quien ha contado las horas que fueron,
horas otro tiempo que abrevió el placer,
y hoy solo y llorando piensa cómo huyeron
con ellas por siempre las dichas de ayer;

y aquellos placeres, que el triste ha perdido,
no huyeron del mundo, que en el mundo están,
y él vive en el mundo do siempre ha vivido,
y aquellos placeres para él no son ya!!

¡Ay! del que descubre por fin la mentira,
¡Ay! del que la triste realidad palpó,
y sus falsas galas loco le arrancó...

¡Ay! de aquel que vive solo en lo pasado...!
¡Ay! del que su alma nutre en su pesar,
las horas que huyeron llamara angustiado,
las horas que huyeron jamás tornarán...




Basado (con algunos cambios) en el Tercera Parte de "El Estudiante de Salamanca". 
El final no tiene nada que ver con el original.


Chema García




El quintado, Mes de mayo o Un soldado menos. Un romance popular





Ahora que comienza un mes espectacular por la viveza de la luz y los colores y fragancias que despiertan las flores y el frescor verde, tras el lluvioso mes de abril que hemos pasado. Me ha venido a los recuerdos de cuando estudiaba en la facultad, un romance que escuché por casualidad un día, hace años, de un maravilloso grupo de música tradicional llamado “La Musgaña” en su disco “El diablo cojuelo”. El pasado viernes la temática del programa radiofónico de Julia Otero versaba precisamente sobre el diablo, sin embargo una pieza de estas características (y mira que pusieron composiciones musicales) no apareció, aunque sí en mi mente.



Romance del quintado, versión de La Musgaña (Diablo Cojuelo).

Quizá por eso o quizá por qué, yo mismo de pequeño, al igual que muchos, cuando correteabas en la calle aprendías por repetición romances que cantabas mientras jugabas y que posteriormente enseñabas para que los cantaran tus hijos. Y así de generación en generación se transmitía un género literario que estaba vivo y que formaba parte del acervo cultural de cada pueblo, de cada aldea cómo un tesoro propio, del que ni siquiera eras consciente o sabías apreciar.

Retomando mi historia inicial, mientras escuchaba “Un soldado menos” de “La Musgaña” pasó a mi lado mi abuela y me dijo:

- ¿Qué escuchas? Yo le indiqué que músicas que seguramente no conocía… a lo que ella me sonrió y al darle más alto al volumen empezó a cantar la misma canción pero con unos segundos de antelación respecto al sonido del casette. Yo permanecía con la boca abierta. Abuela ¿pero te la sabes? Mi abuela prorrumpió a reír mientras me narraba cómo era una de las canciones más sonadas de cuando ella era joven en las verbenas de su pueblo-.

El pueblo de mi abuela es uno pequeño muy cercano a la ciudad de Salamanca, mientras que “La Musgaña” en el disco comentaba que la recopilación de su tradición oral provenía de Cantabria. Ahí comenzó mi interés por este romance de gran belleza y que ha sido cantado por las plazas de medio mundo (incluyendo España, Latinoamérica, Marruecos, y una parte de oriente próximo, gracias a su difusión por los sefardíes).

El género literario del romance parte de la Edad Media y se transmite de forma oral de generación en generación. Juglares, primero y ciegos que recitaban romances después, los manuscriben para su difusión y forma de vida hasta el siglo XIX. Es una construcción poética popular que era muy difundida por su éxito, por lo pegadizo de su ritmo y fácil métrica, realizada en 14 versos de ocho sílabas con rima asonante (sólo riman las vocales) en los pares (versos que hacen número par). Relatan hechos históricos (sobre las crónicas de los reinados de Juan II, Alfonso V de Aragón, Reyes Católicos), épicos (cómo los romances de Los Infantes de Lara, El Mío Cid, Bernardo El Carpio o fuera de España, Roncesvalles, Lanzarote, Tristán) o líricos (romance del enamorado y la muerte; romance del prisionero, que tiene en común el mes de mayo, los amores la falta de libertad y algo en general que nos recuerda mucho a él) . En este caso sería un romance lírico qué corresponde a la temática de los soldados que van o regresan de un conflicto bélico.

Quizá el nombre por el que sea más conocido nuestro romance sea el de “El Quintado” cuyo sustantivo hace alusión a las quintas o levas de quintos dónde se reclutaba por obligación a uno de cada 5 mozos, es decir  se reclamaba su asistencia a filas a una quinta parte de los hermanos varones o miembros de esa familia de sangre (por eso “quintado” viene de “quinto”) que al cumplir la edad de 17 años, debía servir al país en la guerra de turno y que hoy se ha quedado cómo “rito de paso” a la mayoría de edad y se celebra, sobre todo en los pueblos cómo una gran fiesta

“Mes de mayo, mes de mayo” otro de los títulos del mismo romance (o de alguna de sus múltiples versiones) se refiere al mes que acabamos de empezar, por eso las flores y los amores son recurrentes en este tipo de composiciones,  como ocurre con el nuestro. 

El último título por el que también se le conoce “Un soldado menos” hace alusión a cómo termina el romance y cómo por un soldado tampoco se gana o pierde ninguna guerra, en alusión a que la sociedad ya estaba cansada de innumerables e inservibles guerras que no ayudaban a nadie salvo a cuatro que sacaban beneficio y sin embargo sí dejaba una multitud de familias desechas ante las continuas muertes o ante el regreso de los llamados “tullidos de guerra”que en vez de ayuda solían pasar a ser una carga.



Romance del soldado, versión de Cádiz, por Nuevo Mester de Juglaria.

En un vistazo rápido se encuentran varias versiones de “El quintado”  desde Santoña (Cantabria) Canarias (sobre todo en Gran Canaria). Desde, Cádiz (destaca la versión "El romance del soldado" que introduce el mar y el hospital de Cádiz), pasando por Asturias (Amieva), Galicia, Portugal (cómo en Braganza), Soria, La Rioja, Valladolid y dónde yo se lo escuché cantar a mi abuela en Salamanca. El "Quintado" junto a otro romance, Romance de Don Juan, hijo y heredero de los Reyes Católicos y Señor de Salamanca, que desgraciadamente moriría muy joven, tras su boda en 1497, se encuentra recogido en Tetuán por la profesora Weich Sahak. Por lo que gracias a los contactos que aún mantenían los sefardíes recién expulsados en 1492, con sus familiares que aquí quedaron, transmitieron esta cultura oral no sólo por Marruecos, sino también por todo Oriente Próximo. A veces, cómo en Canarias, mezclado o cómo introducción “El Quintado”+“La Aparición”, el tema de "La aparición" es la vuelta o regreso de la amante (o esposa) muerta y que se le aparece al amante o (esposo) y le da una serie de consejos amenazadores sobre algunas cuestiones morales que ha de emprender exponiéndose a grandes penurias y maldiciones si no los lleva a cabo (personalmente a mi me recuerda a “El estudiante de Salamanca” obra romántica del genial José de Espronceda y que tan presente está en la literatura romántica del siglo XIX precisamente al reencumbrar los temas medievales dotados de un toque fantasmal o de ultratumba.


Cómo curiosidad de estos romances, los famosos versos ¿Dónde vas? Alfonso XII, ¿dóndevas? triste de ti, son una adaptación de otros anteriores: ¿Dónde vas triste del conde, dónde vas triste de ti? Voy a ver a mi esposita que hace 7 años que no la vi, y por lo tanto la canción popular no surgió de forma originaria ante la muerte de la reina y esposa de Alfonso XII, María de la Mercedes y Orleans, que moría de unas fiebres tifoideas 154 días tras su matrimonio y ser investida reina, sino una adaptación posterior de un romance bastante anterior.

Cómo datos técnicos “El quintado” según la recopilación de tradición oral realizada por el Seminario Menéndez Pidal es numerado con el 0176 en el _Catálogo General Descriptivo_ del Romancero Panhispánico publicado por el mismo Seminario. Con este título se encuentran varias versiones en la magnífica página de Suzanne H. Petersen doctora de la Universidad de Washington sobre el Proyecto del Romancero Panhispánico y en el que podéis colaborar si conocéis de algún romance que aún no esté recogido en este estudio.

Los tambores de Marte, el dios de la Guerra que sonaba cuando se llevaban a cabo las levas obligatorias de quintas, el mes de mayo, las flores y los amores se entremezclan con soldados y los géneros literarios que de pequeños, al menos hasta no hace muchos se transmitían de padres a hijos en pequeños juegos infantiles que al menos hoy por un día, apreciado lector, vuelven a la vida en la letra del romance:

Ciento y un quintado llevan, todos van para la guerra.
Unos ríen y otros cantan; otros bailan y otros juegan.
Si no es aquel buen soldado, que tan largas son sus penas,
que el día que le casaron, sus bodas fueron sin fiestas.
Ya se acerca el capitán, le dice de esta manera:
- ¿Qué tiene mi buen soldado; qué tiene que no se alegra?
Que el día que me casé me llevaron a la guerra
y he dejado a mi mujer, ni casada ni soltera.
Coge mi caballo blanco y vete en busca de ella,
que con un soldado menos, también se acaba la guerra.


Chema García

Carcassonne, un divertido juego de mesa.




Carcasona en occitano o Carcassonne en francés es una ciudadela fortificada del sur de Francia, que en 1997 fue declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Es una maravillosa obra de arte por su arquitectura  y su planta medieval y cómo tal urbanismo ha dado origen y nombre a un divertido juego de mesa de táctica y visión espacial, con una pizca de estrategia, dentro de los llamados  juegos de mesa de estilo alemán o eurojuegos. La originalidad, la sencillez, el cuidado diseño y lo completo de sus reglas, así cómo la no necesidad de excesivo tiempo para su desarrollo y terminación, le granjearon el premio a su creador, Klaus-Jürgen Wrede , al mejor juego en 2001.

Ciudadela fortificada de Carcassonne
(Autor de la foto: Jean-Pierre Lavoie (c), 2005. Fuente: Wikipedia)
Para explicaros las reglas a continuación hay un completo videotutorial con el que no os quedarán dudas sobre los elementos de los que consta el juego y sus reglas. Lo que no aparece en el tutorial es lo divertido qué es y las ganas que te dan de volver a jugar en cuanto tengas ocasión y oportunidad.


El éxito del juego ha generado una serie de ampliaciones del Carcassonne a medida que han transcurrido los años, permitiendo la posibilidad de 6 jugadores, multitud de losetas nuevas, así cómo de otras reglas que pergeñan situaciones dónde la diversión se encuentra asegurada. Un requisito importante de las ampliaciones es la necesidad, al igual que ocurre con otros muchos juegos, de adquirir previamente el juego base, pues sin éste no se podría hacer nada.

Juego básico más 4 ampliaciones a las que he pedido jugar
Siguiendo la temática medieval, desde "Constructores y Comerciantes", "La princesa y el dragón" o "La abadía y el alcalde" las ampliaciones incorporan desde simples fichas hasta situaciones en las que puedes atacar a tus contrincantes o quitarles sus tirinenes para granjearte tu victoria por la acumulación de puntos. Además es un fantástico juego para llevarlo a cabo en familia o con amigos (recomendado a partir de 8 años).

Un servidor, Jose y Nacho. Grandes amigos que disfrutamos de una agradable tarde jugando al Carcassonne
En una época en la que muchas veces afirmamos cómo el ocio que se nos ofrece condena la imaginación, en el que apenas hay alternativas a disfrutar de nuestro tiempo libre que no las que nos marca la masa, puede ser una muy buena oportunidad para demostrar tus habilidades tácticas y espaciales en un juego que a nadie dejará indiferente y cuya sencillez te enganchará desde la primera partida (yo también caí). Si además le cogéis el gustillo podéis incluso apuntaros al VIII Campeonato de España de Carcassonne que tendrá lugar en Granollers el 19 de mayo de 2012.

Chema García


La montaña y la cultura rural en nuestros días





Resulta difícil acercarnos a la "cultura rural". Quizá por que quienes están inmersos en ella y son un agente activo que socializa y recibe y emite rasgos distintivos de la misma la considera parte de sí, de su mundo y la tiene tan interiorizada que no permite a "otros" y menos a los "urbanitas" qué le digan qué tiene que o debe pensar o sentir cuando tantas veces se le ha cuestionado desde "aquellos" que deboran los productos que tanto mima y trabajo, tiempo y esfuerzo le ha costado obtener, aún a costa de sus "no vacaciones" de sus "exiguos descansos" de sus "casi ausentes relaciones sociales que no sean con un entorno que tan de cerca y bien conoce". 
Quizá por que los que no vivimos inmersos en esa forma de vida, nos dejamos casi siempre llevar por los prejuicios de quienes la minusvaloran y además tachan peyoritavemente de "popular" "ignorante" y otros apelativos peores.
Lo cierto es que al llevar eso a cabo estamos idealizando  la cultura de una sociedad post-industrial e idealizada (cuando la que es un "constructo" y la "rara" e "ignorante" muchas veces es precisamente la post-industrial y no la otra que durante miles de años nos ha permitido llegar donde estamos, aún a costa de "triturar" el campo y "cargarnos" una forma de vida sin la cual careceríamos de la herramienta más básica y primaria: Nuestra alimentación).
Hay otras disciplinas científicas que abordan el estudio del comportamiento humano desde otras premisas, pero la antropología precisamente no busca el conocimiento objetivo de lo que ha ocurrido en esa comunidad de seres humanos, sino cómo lo han vivido sus individuos cómo tales o cómo grupo. Es decir busca conocer no los hechos que fueron importantes sino qué parte o cómo se produce la interrelación social y económica o mágico-religiosa entre los mismos para que tenga tanta importancia.
Por lo tanto no trata de discernir entre los hechos y la realidad, sino de comprender el funcionamiento de la realidad subjetiva del "nosotros" y cómo se refuerzan las relaciones frente al "ellos" que no forman parte de nuestro grupo.
Evidentemente los planteamientos teóricos y metodológicos son muy diferentes dependiendo de los investigadores que los lleven a cabo. Si tenemos todo esto presente y si a mayores le unimos la propia duda existencial de ¿Quién es un analfabeto? Probablemente si dejamos a un "urbanita" o persona de ciudad sin luz ni energía durante un invierno en una zona de montaña, esa persona no sobreviviría pues no conoce ni el entorno, no sabe plantar, cultivar, recoger, cuidar de los animales, echará en falta los supermercados y esa multitud de electrodomésticos y aparatos tecnológicos de los que parece que sin ellos el ser humano no llega  a lo que Maslow denominó autorrealización. Por lo tanto hay muchos tipos de conocimiento y "lo superflúo" en ocasiones cambia y el objeto de las burlas se puede convertir en el sujeto que las emite.
Además la historia lo que sí nos muestra, a poca perspectiva con la que la observemos (y tampoco hay que caer en el debate clásico de Oswald Spengler y Arnold Toynbee sobre si las civilizaciones siguen unos ciclos que se repiten en la historia y si nuestra mal llamada "Civilización Occidental" pueda escapar o no a ellos) es el cambio y alternativa que se producen entre el campo y las ciudades. Produciéndose un desarrollo de los primeros para alternar con una caída y desarrollo posterior de los segundos y así constantemente ante sucesivas "crisis", ante la mirada impasible de esos habitantes de la montaña, forjados por el sol y el frío, por la intemperie y lo rudo de una vida que también otorga alegrías y sentimientos cómo a cualquier ser humano.
Por lo tanto las montañas y sus gentes, no son ajenas a las modas, a los cambios, a la minería, al desarrollo expansivo en apenas decenios y a la pérdida de todo aquello con lo que con tanto ahínco se amó y de lo que tanto cuenta desprenderse tras su pérdida y abandono.
Que determinados seres humanos sean más callados no quiere decir que no hayan sufrido impasibles, sino que su carácter les ha enseñado a luchar, a aguantar y a levantarse de nuevo pues ante la nieve y la soledad de nada sirve quejarse.
Estoy convencido, aunque no llegó un año el que yo mismo me crié en una zona de alta montaña, de que somos nosotros los que tenemos que aprender mucho aún de esas gentes de la montaña y no ellos de nosotros y más en tiempos de crisis en las que antes o después las ciudades se transforman y son las montañas y el campo los que albergan una cultura rural de la que nunca podemos ni debemos dejar a un lado.

Chema García